sábado, 8 de noviembre de 2014

El verdadero espíritu

Foto: Lola Pena
Los turrones de chocolate ya llevan dos o tres semanas perfectamente alineados en los estantes de los supermercados en un lugar destacado para que los veamos bien.

Eso no va a hacer que la Navidad llegue antes a nuestras vidas pero parece que va acelerando la ilusión de niños y no tan niños. Aunque también nos va sumergiendo en una vorágine de gastos y fiestas de la que tenemos que escapar.

La Navidad no va a llegar antes por mucho que se empeñen las campañas de marketing. Y cuando por fin llegue deberíamos olvidarnos del consumismo feroz y centrarnos más en las personas que nos rodean y a las que amamos. Ese es el verdadero espíritu de la Navidad.

Tener a nuestra gente querida cerca es el mejor regalo que podemos tener, no sólo en Navidad, sino siempre.


2 comentarios:

  1. Me parece una reflexión estupenda. En esta sociedad consumista, estresada y que solo considera en términos económicos el valor de las cosas, nos hace mucha falta una buena inyección de valores o, en su defecto, de sensatez.

    Un cordial saludo!

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    1. Gracias, Julia, por tu comentario. Tienes razón; si hubiera más sensatez en el mundo nos iría un poco mejor. Un saludo

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