jueves, 30 de octubre de 2014

¿Necesito todo esto para vivir?

Foto: Lola Pena


En esta sociedad consumista en la que vivimos tenemos en nuestras casas muchas más cosas de las que realmente necesitamos. Con todas ellas podríamos vivir varias vidas y no terminaríamos de usar todo aquello que poseemos. ¿Cuál es, entonces, la utilidad de todo lo que tenemos?

Es muy probable que tengas una tele en el salón; tal vez tengas otra en el dormitorio y puede que tengas una tercera en la cocina. ¿En realidad te hace falta tener tres televisiones en tu casa?

¿Qué pasaría si poco a poco nos fuéramos deshaciendo de todo aquello que no usamos? ¿Y si mañana nos despertáramos y no tuviéramos ni la mitad de las cosas que poseemos en la actualidad?

Lo más seguro es que no pasaría nada. Nos adaptaríamos a la nueva situación y continuaríamos con nuestras vidas. Porque el ser humano, cuando quiere, tiene una extraordinaria capacidad para la adaptación al medio en el que vive con tal de sobrevivir.

Igual hasta nos asombrábamos de lo felices que podemos llegar a ser poseyendo menos cosas; igual así tendríamos más tiempo para dedicarlo a nuestros seres queridos, a nuestros amigos. No tener que preocuparnos por si nos quitan alguna de nuestras posesiones, por si no podemos pagar la siguiente cosa que queremos tener.

Puede que la felicidad se instalara en nuestras vidas y que aprendiéramos de nuevo a disfrutar de una taza de café con los amigos o de un atardecer a la orilla del mar. Piénsalo. Quizás no necesitas todo lo que tienes para vivir; quizás necesitamos muy pocas cosas para ser felices.